jueves, 13 de noviembre de 2008

DNI electrónico

Ya me siento ciudadano del siglo XXI. Las nuevas tecnologías han entrado en mi cartera cual manada de moscas en pleno verano ante una ventana abierta. Es más, me siento como un cyberciudadano digno de entrar en aquel "Mundo feliz" de Aldous Huxley. Solo hubiesen superado este bienestar que corre por mis venas si me hubiesen tatuado un código de barras que me identificase en el carrillo derecho del culo. Y es que, hoy, ya tengo mi nuevo DNI electrónico. Juro presentarlo hasta para adquirir una barra de pan. Me ha salido gratis, por ser cambio de domicilo y no estar caducado el anterior. Estas cosas me enternecen, puesto que en los tiempos que corren se pagan tasas hasta por suspirar. Bueno, las fotos me costaron cinco euros, y encima salgo feo, con cara típica de carnet. Ya que te toman las huellas digitales, digo yo que poco les costaría tener una cámara digital en la comisaría y sacarte la foto allí mismo. Propongo.
Desde la última vez que renové he notado muchos cambios positivos. En primer lugar no he tenido que hacer cola. Me dieron cita por la mañana y me cogieron a la hora acordada por la tarde. La última vez perdí dos mañanas. Una para coger cita y otra para realizar el trámite. El carnet me lo entregaron en el acto. La última vez tuve que esperar un mes, identificándome durante ese periodo con aquel puñetero cartoncito-resguardo que no te valía para pagar con tarjeta ni para poder viajar al extranjero. La huella te la toman digitalmente mediante un escaner láser. Atrás quedó aquella tinta negra que no se iba en una semana.

Con el nuevo carnet se pueden realizar ciertos trámites a través de tu ordenador. Para ello, eso sí, debes disponer de un lector de DNI que te sale por unos 30 euros. O sea, que te tocas los cojones Andrés. Según me comento el funcionario se puede realizar la declaración de la renta, consultar la vida laboral, comprobar los puntos del carnet de conducir, inscribirse en oposiciones, etc... Digo yo que funcionará. Ya lo comprobaré.

Siempre he sido una persona escéptica ante el valor de un documento que me identifique. De hecho he pasado años con mi carnet caducado. Sencillamente nunca lo llevaba encima. Pensaba que en el caso de tener que identificarme hay una huella digital que me representa y multitud de gente que me conoce, no creo que hubiese tenido problema. Por lo visto una multa me hubiese caido, algo que ignoraba. Todo cambia cuando empiezas a viajar, te das cuenta que fuera de tu entorno si que te paran y te preguntan quién coño eres en todas las fronteras. Incluso en las de la unión europea me han parado. Debo tener cara de sospechoso. Encima ahora de Bilbao.

Algo que me incordia es el hecho de tener tantos documentos: DNI, pasaporte, tarjeta sanitaria... ¿no podrían simplificarse todos en uno? Y luego otro incordio, cada vez que cambias de comunidad autónoma debes renovar tarjeta sanitaria. ¿no bastaría con que te designasen médico y ya está?

Sin duda estamos avanzando en todos los medios que nos identifican como ciudadanos de una región, los trámites con la administración son cada vez menos enfarragosos, cada vez tienen más información nuestra, lo que me arrastra a pensar que cada vez nos tienen más agarrados por los huevos. (Que lejos queda ya aquella época en la que ibamos en taparrabos y nos identificabamos olfateándonos los unos a los otros)

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